HUMOR CIENTÍFICO

HUMOR CIENTÍFICO
¿Con qué se cura la anemia? Con Fe

lunes, 26 de mayo de 2014

LA IMPERFECCIÓN DEL PANDA


  Cuando me explicaban evolución en el instituto, siempre me quedaba la impresión de que había un ingeniero fantástico (habitualmente Dios) detrás de todo y con un plan muy bien diseñado.
  Pero no, la evolución no funciona así: la lucha personal por el éxito reproductivo (la selección natural) garantiza que hechos fortuitos en la historia (cambios climáticos, catástrofes naturales, cambios en el relieve o incluso actos individuales sin aparente relación con la supervivencia de una especie) marquen el diseño de un organismo en el futuro.
  Así, la caída de un meteorito hace 60 millones de años provocó la extinción de los dinosaurios y garantizó que hoy en día los mamíferos dominemos la Tierra, en vez ser unos pequeños animales no mas grandes que ratas (que es el futuro que cabría haber esperado). Al igual que es probable que si Hitler no hubiera invadido Rusia, ahora yo estaría escribiendo en alemán.
  Por eso, lo que evolutivamente es una buena solución en un cierto momento, se convierte en rareza o imperfección en un nuevo futuro.
  Consideremos a los pandas gigantes, esos ambles osos que perteneciendo al orden carnívoro han adaptado su dieta alimenticia al bambú. Se sientan erguidos y dedican diez o doce horas diarias a la interesante actividad de manipular tallos con las patas delanteras y comerse las hojas mas tiernas.Para lograrlo, disponen en sus patas delanteras de un pulgar flexible oponible al resto de.. ¡sus cinco dedos!. 
   Realmente el panda no tiene seis dedos, sino que un hueso de la muñeca (el sesamoide radial) ha crecido tanto (se ha hipertrofiado) que hace la función de un pulgar.
  Esta imperfección del panda muestra a las claras como funciona la evolución y es, a la vez, prueba de la misma. Como todos los mamíferos evolucionaron de un mismo ancestro de cinco dedos, todos tiene esos cinco dedos; pero adaptados de forma diferente a volar (ala de un murciélago), andar (nuestro pie), nadar (aleta de un delfín) o desgarrar (garra del gato) o comer bambú (cinco dedos tipo garra mas un sesamoide que hace de falso pulgar).
  Un ejemplo paralelo que nos puede ayudar a comprender este aspecto de la evolución lo tenemos en la evolución tecnológica.
  Los teclados normalizados de los ordenadores son descendientes directos de los teclados de las máquinas de escribir y que se conocen popularmente como QWERTY, en honor a las seis primeras letras de la primera fila.
  Esta disposición es poco ventajosa a la hora de escribir rápido (en inglés, claro), ya que las letras mas usadas en inglés (vocales incluidas) se hallan dispersas por el teclado, en vez de estar en la fila principal (la segunda). ¿Por qué no lo están?.
  El prototipo del teclado QWERTY data de una máquina de escribir de 1860 de carro plano de papel (no de carro de rodillo, que son las conocidas por todos). Al pulsar una tecla, el otro extremo del metal golpea el papel de manera invisible, por lo que era común al escribir rápido atorar las teclas y producir un apiñamiento, que impedía seguir escribiendo y que había que eliminar manualmente (tirando). Por eso se diseñó un teclado que primaba evitar el apiñamiento que la rapidez de escritura.



                           máquina de escribir con teclado QWERTY  y teclas apiñadas


  A partir de ahí, la primacía de QWERTY sobre otros teclados se empezó a asegurar, al ser elegido por la mayoría de las empresas en la década de 1890 sobre otros teclados mas rápidos. Pero otro hecho fortuito y con poca relación contribuyó a su dominio total: la competición entre dos métodos diferentes de enseñar mecanografía y taquigrafía, se saldó con una competición pública entre ellos, en la que el método basado en QWERTY aplastó al otro método... gracias a que el mecanógrafo QWERTY escribía sin mirar a las teclas (como hacen todos los mecanógrafos hoy en día).
  La publicidad generada popularizó a QWERTY y ya no pudo ser desbancado, pues era mas económico mantener un teclado universal que enseñar a todo el mundo a escribir en un teclado diferente.
  Como consecuencia todos usamos un teclado normalizado, imperfecto y poco eficiente en la distribución de teclas en inglés....... aunque escribamos en español.
  Al igual que la imperfección del teclado normalizado de un ordenador es prueba de la evolución tecnológica, la existencia de la imperfección del falso pulgar del panda (en vez de un pulgar verdadero, como el nuestro), es prueba de la evolución biológica.

  Como dice Stephen J. Gould (famoso biólogo divulgador de la ciencia) en su libro “El pulgar del panda”: “La naturaleza es una magnífica chapucera, no un divino artífice”.